Se dice que el coach nace, no se hace, lo cual tiene algo de razón.
Todos los seres humanos tenemos el potencial para formarnos como coach, ya que
a todos nos gusta ayudar. De hecho, ayudar es una característica natural de la
humanidad.
No obstante, existe gente que lo ha aceptado como parte esencial en su vida
y hay también personas que lo ven como algo sin importancia.
Entre los aprendizajes que hemos tenido a través de nuestra experiencia en la
formación de coaches está el que ellos se sienten siempre como coaches.
Ellos son a los que la gente acude para solicitar ayuda y/o soporte.
Han sabido dar la palabra de ayuda a familiares, amistades y personas dentro
de su vida profesional.
Y son ellos quienes disfrutan de ayudar a otros a pensar más grande, a pensar
más inteligentemente y a pensar diferente.
¿Te parece familiar?
Para asegurarte de que el coaching es una elección correcta para ti, por favor
lee los puntos de la derecha y haz una anotación en el círculo si el estado es
verdadero para ti (aunque algunos pueden parecer obvios, no lo son).